La Arquitectura de Valparaíso, «Patrimonio de la Humanidad»

Valparaíso es una ciudad y comuna chilena ubicada en el litoral central del territorio continental de Chile. Es la capital de la región y de la provincia homónimas. Junto con otros núcleos urbanos vecinos (como Viña del Mar, Concón, Quilpué y Villa Alemana) forma parte del área metropolitana del Gran Valparaíso, siendo esta comuna su centro histórico.Al 2012, la comuna cuenta con 294.848 habitantes; su área metropolitana es una de las tres más poblada de Chile, con 979.127 habitantes.

La ciudad es la sede del Congreso Nacional, la Comandancia en Jefe de la Armada de Chile y de otros servicios públicos e instituciones del Estado de carácter nacional como el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, la Subsecretaría de Pesca, el Servicio Nacional de Aduanas y el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura.

Valparaíso se presenta en forma de un gran anfiteatro natural, estando emplazada en una bahía rodeada de cerros, en los cuales vive la mayor parte de la población. Entre el pie de los cerros y el mar se forma el plan de la ciudad, centro administrativo, comercial y financiero; mientras que el bordemar se encuentra ocupado por el puerto.

Historia

Orígenes

La zona donde se desarrolló posteriormente Valparaíso fue habitada antes de la llegada de los conquistadores españoles por los changos, pueblo eminentemente pescador que se trasladaba de un lugar a otro según sus necesidades. Contaban con balsas de cuero de lobo para la pesca y se alimentaban, además, de frutos silvestres. El sector que se extiende entre Concón y la Punta Duprat, donde se encuentra el Molo de Abrigo, era conocido como Alimapu (‘tierra arrasada por el fuego’) por los picunches, mientras que la zona donde posteriormente se desarrolló la ciudad era denominada Quintil por los changos.

Era Colonial (siglos XVI, XVII, XVIII, XIX)

Aspecto aún colonial de Valparaíso en 1822.

El descubrimiento de Valparaíso para los europeos se dio en el marco de la expedición a Chile por parte del español Diego de Almagro, quien organizó desde Cuzco (luego de «diferencias» entre él y Francisco Pizarro) su viaje a la Terra Australis en busca de metales preciosos. Para esto, aparte de la expedición terrestre comandada por él, hubo una expedición marina de apoyo, comandada por Juan de Saavedra a bordo de la nave Santiaguillo, la cual en los primeros días de septiembre de 1536 dio con la bahía de Quintil, la cual fue nombrada como Valparaíso por Saavedra, en recuerdo de su pueblo natal en Europa.

Al fracasar en su misión de encontrar metales preciosos en la Terra Australis, Almagro volvió a Cuzco donde comenzó una lucha fratricida con Pizarro. En este conflicto, se destacó en el bando de Pizarro el capitán Pedro de Valdivia, cuya presencia ayudó a la posterior victoria sobre Almagro.

A petición propia, Pizarro le otorgó a Valdivia permiso para «conquistar» Chile. Su primer acto oficial fue la fundación de la ciudad de Santiago de la Nueva Extremadura en 1541, siendo designado Valparaíso como su puerto natural el 3 de septiembre de 1544.

En esta época, eran relativamente comunes los saqueos, destrucciones y muertes que causaban los piratas, especialmente los de origen inglés como: Francis Drake en 1587 o Richard Hawkins a finales del siglo XVI.

El 8 de julio de 1730 ocurrió un gran terremoto de 8,75 grados Richter que afectó la ciudad de Valparaíso, además de otras localidades como Santiago o Rancagua. Según fuentes de la época duró un cuarto de hora y generó un tsunami que afecto a zonas que van desde la ciudad peruana de Callao por el norte, pasando por Valparaíso (hasta ahora este es el único tsunami destructivo de Valparaíso, inundando una zona que va desde la iglesia La Matriz por el sur, hasta la actual plaza O’Higgins por el norte ), Concepción, hasta llegar a Valdivia en Chile por el sur. Este maremoto cruzó el océano Pacífico hasta arrasar con la provincia japonesa de Sendai. .

Valparaíso se mantuvo como pueblo de pescadores con no más de cinco mil habitantes, prácticamente durante todos los años de la era colonial, con pocas casas, una iglesia y un muelle construido por iniciativa privada recién en 1810, poco antes de la independencia de facto de Chile.

Luego de la independencia del país y de su consiguiente apertura al comercio internacional, Valparaíso se convirtió en un centro de importancia para las rutas comerciales del mundo, estableciéndose en la ciudad gran cantidad de inmigrantes, en su mayoría europeos y estadounidenses, que ayudaron a darle un marcado aspecto cosmopolita, incluyendo de esta manera a Valparaíso y a Chile en la entonces revolución industrial del mundo, creándose en la ciudad distintas instituciones civiles, financieras, comerciales e industriales, muchas de las cuales aún perduran en el país.

Todo lo anterior provocó en la ciudad un aumento poblacional que llegó a superar los 160 000 habitantes a fines del siglo XIX, siendo necesario utilizar los empinados cerros para construir viviendas y luego mansiones, incluso cementerios. Poco después, y ante la falta de tierra disponible, se comenzó a generar terrenos en lo que antes fuera mar, para construir edificios administrativos, comerciales e infraestructura industrial.

Toponomía

Existen dos versiones sobre el origen de su nombre, una se le atribuye a Juan de Saavedra, quien habría bautizado en 1536 con el nombre de Valparaíso a la rada donde encontró la nave «Santiaguillo» en recuerdo de su pueblo natal de Valparaíso de Arriba (Ayuntamiento de Carrascosa del Campo, Cuenca, España) Otra versión le atribuye este nombre a los soldados del navegante Juan Bautista Pastene, quienes lo habrían llamado «Val del paraíso«, es decir «Valle del paraíso«, y que con el uso se habría transformado en Valparaíso.

Otros nombres

Los mapuche del sector le llamaban Aliamapu (en mapudungún: alia mapu, ‘tierra quemada’)? seguramente en relación a sus frecuentes incendios forestales. Los Changos le decían Quintil o Bahía profunda.

A Valparaíso se le conoce también como «Pancho». La tradición cuenta que en 1846 se comenzó a construir la iglesia de San Francisco en el cerro Barón de la cual sobresalía la torre que albergaba la maquinaria para el reloj y cuatro grandes esferas que se podían ver desde cualquier ubicación, especialmente desde alta mar, siendo una referencia obligada para los marinos que recalaban a la bahía. Al ver el campanario, coronado por una cruz de hierro, los marinos decían: ¡allá está Pancho!. Otra teoría del origen de esta denominación señala que los marinos estadounidenses que arribaban al puerto se asombraban de su similitud con el puerto de San Francisco, comentarios que los locales replicaron con el apodo aplicado a los Franciscos.

Los marinos, especialmente ingleses, la apodaron la «pequeña Londres» debido al «buen aire londinense» que se respira de esta ciudad.[cita requerida]

La ciudad también es llamada «La joya del Pacífico», existiendo una popular canción que lleva ese título y considerada el «himno» de Valparaíso.

Es muy común, a nivel nacional, denominar a la ciudad con la abreviatura «Valpo».

Si bien la ciudad de Valparaíso jamás fue fundada bajo un nombre específico, cabe destacar que entre los años 1789 y 1791 se proclamó un cabildo, logrando en 1802 por parte del Rey de España el título de «Ciudad de Nuestra Señora de las Mercedes de Puerto Claro», en honor a su patrona, quien además aparece en el escudo oficial de la ciudad.

Patrimonio

Sin duda, el principal atractivo físico de Valparaíso es su original arquitectura. El hecho de que la arquitectura colonial española se entrelazara con otros estilos europeos no hispanos, especialmente el victoriano, que fueron traídos a este puerto por inmigrantes británicos, y desarrollados extensamente durante el siglo XIX, ha dejado en el trazado de la ciudad una impronta original e indeleble.

Este mestizaje arquitectónico se debió también en parte a la forzada reconstrucción luego del gigantesco terremoto de Valparaíso de 1906, que obligó a arquitectos e ingenieros a privilegiar otros sistemas constructivos, que fuesen más sísmicamente estables, como por ejemplo: en madera (también llamado:»balloon frame»), el fierro forjado y el acero. De hecho, Valparaíso es uno de los pocos lugares del mundo en que la arquitectura victoriana fue adaptada a la topografía del lugar con tal éxito. Esto ha generado que estilos que en el resto del país parecen exógenos, hayan tomado un tamaño y un volumen grandioso, por el simple hecho de ejecutarse en un cerro. Numerosas obras de arquitectura en diversos estilos, hermosean y marcan el carácter del Puerto, por ejemplo:

  • La Iglesia de la Matriz.
  • El Reloj Turri, de marcado neoclasicismo francés, tan de moda en la época que fue construido.
  • Edificio El Mercurio, también del neoclásico francés.
  • Ex-Intendencia, actualmente el Edificio «Armada de Chile», neoclásico.
  • El Edificio de la Bolsa de Comercio de Valparaíso, del arquitecto chileno Carlos Federico Claussen.
  • El Museo de Bellas Artes de Valparaíso, ubicado en el Palacio Baburizza, obra de los italianos Arnaldo Barison y Renato Schiavon.
  • La Sebastiana, del arquitecto español Sebastián Collado.
  • Casas de la Avenida Gran Bretaña en Playa Ancha, en su mayoría realizadas por el arquitecto chileno Esteban Orlando Harrington.
  • Cerro Alegre, de gran atractivo turístico
  • Cerro Concepción.

Con el objeto de preservar el conocimiento y la compresión del patrimonio arquitectónico de Valparaíso, la Arquitecta Myriam Waisberg ha publicado diversos libros como «Las Casas de Playa Ancha» y «Las casas de Valparaíso».

Valparaíso presenta actualmente, habiéndole sido otorgado el estatus de «Patrimonio de la Humanidad», el enorme desafío de conservar y proteger sus edificios de valor, ya sea de la acción de la naturaleza o de las malas intervenciones efectuadas por sus habitantes.

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